¿Cómo cambian nuestros genitales con la edad? ¿Cómo nos afecta eso?

question-1015308_960_720

Pixabay

Con la edad se producen cambios en nuestros genitales, en gran parte por los cambios hormonales; conocerlos (conocernos) ayudará a poder vivir nuestra sexualidad – cómo te vives como el hombre o la mujer que eres-, nuestra erótica y nuestra amatoria mejor y sin frustraciones.

Aquí no dividiremos en “aparato genital femenino y masculino”, partiendo de la intersexualidad preferimos dejar que cada cual se identifique con lo que corresponda:

Uno de los cambios que más puede afectar a la vida de la persona son los cambios en las paredes vaginales: estas se vuelven menos elásticas, menos arrugadas y más delgadas. Esto tendrá claros efectos a la hora, por ejemplo, de la penetración, ya que la vagina será menos amoldable y flexible a el pene (u otro objeto).

La vagina se vuelve más pequeña, disminuye el tejido genital externo (atrofia de los labios de la vulva) y las secreciones se vuelven escasas y acuosas, lo que se traduce en falta de lubricación.

La flora vaginal cambia, lo que puede aumentar el riesgo de infecciones vaginales por levaduras y se pierde tono de los músculos púbicos.

Los ovarios dejan de liberar óvulos y los períodos menstruales cesan, esto es lo que se conoce como menopausia.

En el caso de los testículos, la masa tisular (de los tejidos) disminuye. El número de esperma producido por los testículos es menor aunque el volumen de semen eyaculado puede seguir siendo el mismo.

Los conductos que transportan el esperma se pueden volver menos elásticos.

La próstata se agranda con la edad y algo de su tejido es reemplazado por tejido fibrótico (similar a “una cicatriz). Además, en el caso de que tenga que ser extirpada por diversos problemas, como la función de esta no está estrechamente relacionada con la fertilidad, podrá seguir engendrando aun cuando esta haya sido extirpada, ya que la próstata se encarga de producir el líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides.

Las erecciones tardan más tiempo en producirse e igual se producen en menor número, pero éstas pueden durar más, más que cuando se es joven.

Después de haber leído todo esto parece que no nos augura un buen futuro y que todo son problemas, pero no siempre esto tiene que ser así:

El hecho de tener la menopausia permitirá que en nuestras relaciones eróticas con penetración no tengamos que andar pendientes de embarazos no deseados, por ejemplo. La falta de lubricación vaginal se puede favorecer con algún lubricante. Que predomine la lentitud es un buen momento para tomarse las cosas con calma y pararse en aquellos detalles que antes no lo hacíamos.

Además no hay que olvidar que relación erótica, la amatoria con tu pareja (u otra persona), no es sinónimo de penetración vaginal. El coito es la norma, “lo que deberíamos hacer” pero, si nos preguntamos qué es lo que deseamos realmente en ese momento, muchísimas veces la penetración no es una de ellas, no en muchos momentos.

Por lo tanto, la vejez también será una gran oportunidad para vivir y re-experimentar nuestras relaciones eróticas y nuestra amatoria, y aunque parezca increíble, puede que nos llevemos una sorpresa y que estas sean incluso más satisfactorias que las que se tenían cuando se era una persona joven y veloz.

Los pequeños detalles son lo que verdaderamente marcan la diferencia, y durante la juventud es muy probable que no nos paremos en esos pequeños detalles, corremos tanto que no los vemos.

Además no hay que olvidar que cuanto más años pasan mejor nos conocemos, mejor sabemos lo que queremos, mejor conocemos a nuestra pareja (si se tiene) y esta nos conoce mejor también. Tenemos más experiencia y seguramente esta nos haya enseñado a comunicarnos mejora saber pedir lo que queremos y hacerlo de una forma más asertiva. Tenemos más experiencia de vida y eso se va a ver reflejado en nuestra vivencia tanto de la sexualidad -como nos vivimos como los hombres y mujeres que somos- y en nuestra erótica y amatoria.

La sociedad capitalista de hoy día, es veloz, impulsiva, consumista, va al son de los jóvenes -o al menos de una mayoría- pero se olvida de los más mayores, los cuales tienen mucho que aportar, empezando por su sabiduría y las habilidades y conocimientos que la propia experiencia les ha hecho adquirir.

¿Quién va a saber resolver un conflicto o una situación difícil mejor? ¿quién va a tener en cuenta mejor todas las variables que van a influir en él? ¿quién tiene más experiencia para ver estas variables y saber mejor que es lo que puede pasar? Con nuestra sexualidad, nuestra erótica y nuestra amatoria pasa lo mismo.

 

 

Anuncios

Relaciones de pareja en la vejez

Hay quien dijo que la jubilación era buen momento para divorciarse si no se estaba a gusto con la pareja. Es verdad que muchas veces cuando una persona mayor se quiere divorciar o separar se le dice “a estas alturas ¿para qué?, “si llevas toda la vida con esa persona”; se toma a broma o se piensa que esa persona está loca, como si ya apenas le quedase vida que vivir. Pues bien, las personas mayores tienen todo el derecho del mundo a hacer o deshacer su vida como crean conveniente. Si no están a gusto con quién están, nunca es tarde para rehacer la vida. Los años que le quedan de vida a esa persona le pertenecen y puede vivirlos como quiera.

Por otra parte, la jubilación es un momento ideal para reinventar la relación que tienes con tu pareja. Después de una vida marcada por el trabajo -y puede que por la crianza- es momento de vivirse, quererse, aceptarse, disfrutarse, en solitario y en pareja (o parejas), donde las obligaciones laborales y de crianza están ausentes. Hay tiempo para vivir la relación, disfrutar de ella y reinventarse en ella, como ser y como pareja.

Es momento de seguir con la rutina diaria con la que la persona o la pareja se siente cómoda, o es momento de dar una patada en el suelo y hacer un cambio radical, hacer aquello que siempre se quiso hacer pero no se podía, o irse a vivir a aquel lugar alejado en donde el trabajo y otras obligaciones no dejaban ir.

A menudo, empezando por las instituciones que se encargan del cuidado de las personas mayores, se les infantiliza, desde no dejar que dos personas duerman juntas en una residencia hasta avisar a sus descendientes si establecen algún tipo de relación más íntima con otra persona residente. No debemos olvidar que son personas que toda su vida han estado tomando decisiones por sí mismas, e incluso decisiones por personas a su cargo, son personas adultas dueñas de su propia vida.

Parece que nos preocupa mucho dar más años de vida y nos olvidamos de dar más vida a los años.

 

Que los “debería ser así” no nos impidan vivir(nos) como queramos

Es habitual encontrar publicaciones en donde te dicen “mastúrbarse ayuda a conocer nuestro propio cuerpo”, “los orgasmos tienen tales beneficios”… en donde te dicen qué debes hacer. Muchas veces este discurso viene para intentar combatir el prohibicionismo, pero deberíamos saber que la prescripción puede ser tan mala o incluso peor que el prohibicionismo. La prescripción tiene un componente de evitación, basta que te digan que tienes que hacer algo para que no lo quieras hacer. ¿Cuántas veces nos han mandado hacer una cosa y solo el hecho de que nos la hayan mandado ya hace que el deseo de hacerla huya?

Cuándo prescribimos estamos diciendo lo que debería ser, y puede llevar a muchos problemas. Uno de los problemas más de moda es “la falta de deseo” ¿falta de deseo de qué?, puedes no desear la penetración pero sí la compañía, caricias, besos… y un largo etcétera. Puedes no desear masturbarte, por una y mil razones, y otras personas querer hacerlo muy a menudo. ¿En dónde está el problema? El único problema es cuándo se medicaliza la falta o el exceso de deseo. Muchas veces la forma en qué nos relacionamos con la(s) persona(s) es lo que nos está causando algún tipo de dificultad en dicha relación, y esta dificultad puede venir por lo que debería sercómo debería ser.

La diversidad es lo normal, la variabilidad es lo normal, e intentar meter a todo el mundo en “La campana de Gauss” solo nos enseña que lo que creíamos que estaba bajo dicha campana, “lo normal” no es ni tan siquiera lo mayoritario.

Sexología: trabajar con las actitudes

bien-mal

Las actitudes que tomamos hacia las cosas pueden resumirse en tres tipos:

Las actitudes normativas son aquellas que dicen lo que está bien y lo que está mal, lo que es normal y lo que no lo es. Podemos dividirlas en prohibitivas y permisivas.

Las combativas son aquellas que, además de decir lo que está bien y lo que está mal, pretender lograr un cambio, luchar contra ello. Podemos dividirlas en actitudes de lucha y de defensa.

Ambas se encuentran en la polaridad: permisividad – prohibicionismo; defensa – ataque; son referentes externos (ajenos) al sujeto; y  prescriben, proscriben y describenGeneralmente estas dos se pueden encontrar detrás de los juicios y las discriminaciones. 

Por otro lado están las actitudes de cultivo y empatía (comprensividad), que son desde las que nos posicionamos lxs profesionalxs de la sexología (o al menos son ellas las que forman parte de nuestro marco de trabajo). Al contrario que las anteriores son referentes internos al sujeto y solo describen (no proscriben ni prescriben). Que sean referentes internos implica que nunca van a ser propositivas, nunca va a haber un debe. 

Estas últimas actitudes entienden que cada persona se sexua de forma única. La sexuación es un “proceso biográfico —y no sólo biológico— a través del cual los factores o elementos sexuantes configuran al sujeto como tal sujeto sexuado con sus modos, matices y peculiaridades, es decir en la complejidad de su individuación propia a través de todos los rasgos o elementos sexuantes que, de muy diversa forma, participan en él”. (Efigenio Amezúa). 

 

Del “darlo todo por amor” al dejar los lazos afectivos completamente de lado.

Hace unas semanas fui a ver la película de “La la land” ya que tan buenas críticas tenía:

(Si no has visto la película no sigas leyendo: Spoilers)

Me pareció bastante triste el final y  me enfadó un poco la idea que dan de que para conseguir el éxito debes dejar todo de lado, debes dejar los vínculos afectivos de lado, debes dejar el amor de lado. Luego, al final de la película se les ve que han conseguido lo que querían pero ¿realmente son felices? la cámara hace unos primeros planos de ambos que se ve que se siguen queriendo. Pero es más importante dejar el amor de lado, dejar los lazos afectivos de cualquier tipo de lado para conseguir lo que querías ser/tener en esta vida.

Al igual que dejarlo todo por amor puede llevarte a plantearte si es esa vida la que querías, ¿dejar el amor de lado para conseguir eso que querías y no tener con quien compartirlo o no con quien tú querías compartirlo, con quien quieres compartir la vida y que camine a tu lado te hace feliz?

A mi se me ocurrían algunas soluciones de cómo podían haber hecho para seguir juntos y no tener  que renunciar a sus sueños. Pero es más importante ir por el camino fácil y acorde con la sociedad individualista y anti-amor en la que vivimos. En dónde lx mejor y lx más listx no deja que los lazos afectivos afecten de ningún modo a su vida: el éxito está asociado al individualismo y a lo solitario.

Esto es un ejemplo que me recordó a que para luchar contra el “darlo todo por amor” se pasa al extremo contrario. Y así pasa con todo. Cuando se quiere luchar contra la prohibición se obliga a la permisividad, y se obliga a hacer, a sentir, a desear: mastúrbate -si no eres un carca, aunque no te apetezca, tú hazlo para no ser un anticuado-, y así con un sinfín de cosas.

Vivimos en una sociedad en donde para luchar contra el camino difícil de antaño, coger el camino más fácil -aunque no sea lo que queramos- es lo correcto. Lo que muchas veces la mejor solución es un punto medio. Somos interdependientes unxs de otrxs, y poner cada unx de nuestra parte y buscar llegar a un punto medio es, muchas veces, la más completa solución.

¿Liberarse de los apegos?

apegosvlt

Llevo tiempo viendo imágenes del estilo de la de arriba en las redes sociales, básicamente animando a liberarse de todos nuestros apegos. Cuando somos pequeñxs nuestra figura de apego principal es la de lxs padres, la madre más a menudo. Cuando somos adultos y tenemos pareja (si la tenemos) esa figura de apego principal pasa a ser la pareja.

Aquí hablan de apegos, en plural, entiendo que se refieren a todas las personas (y cosas) que tienen un papel fundamental emocionalmente en nuestra vida. ¿Realmente saben lo que están diciendo animando a liberarse de los apegos? ¿Realmente eso lo dice una persona sin apegos? Es decir, sería una persona que no estuviese vinculada con amigxs, familia, pareja, hijxs, padres, abuelxs… una persona que estuviese y anduviese completamente sola por el mundo.

¿Realmente quienes dicen esto saben lo doloroso que puede ser no tener apegos? ¿No tener a nadie? Andar solo por el mundo sí, ¡y eres libre! ¡muy libre! Pero no tienes a nadie que te diga lo mucho que te quiere, a nadie para quien seas importante, a nadie con quien compartir felicidad ni tristeza (familia, amigxs etc.). Es bastante difícil tener a alguien y que emocionalmente no nos acabemos implicando, por eso digo que deberían estar solxs en el mundo sin importarle nadie.

Somos seres sociales, necesitamos de la relación de otras personas, el cariño y el apego para vivir. El apego da seguridad, ayuda a aliviar el dolor y multiplica las alegrías. Cuando esa(s) persona(s) se van se sufre, pero quizás lo que deberíamos es mirar de obtener estrategias para ese momento y no querer liberarnos de los apegos. Creo que quien dice eso no sabe realmente lo que sufre o podría sufrir una persona sin apegos. Generalmente en nuestro sofá, con nuestra pareja/familia/amigxs ahí para nosotrxs es muy fácil hablar de liberarse de todo.

Otra cosa es que un apego seguro sea lo idóneo y no un apego ansioso, desorganizado o evitativo.

Otra cosa es las dificultades emocionales que podamos tener o hayamos pasado y no sepamos gestionar como es debido nuestras emociones.

 

La diversidad también está en la cama (o donde sea)

Se nos llena la boca hablando de diversidad pero luego sigue habiendo reticencias a la hora de aceptar nuestras propias diversidades.

Aunque este tema es muy amplio hoy me voy a centrar en hablar de cómo (no) aceptamos la diversidad de nuestro propio cuerpo ni de nuestra manera de vivir nuestra erótica.

Con respecto a nuestro propio cuerpo no hay que decir mucho, pues es bien sabido ya que la sociedad capitalista en la que nos encontramos se encarga de hacer que no estemos contentos con nuestro cuerpo, en concreto las mujeres. Que si gorda, que si celulitis, que si tienes que tener una 38 aunque tu cuerpo sea de curvas, unas curvas preciosas y naturales que no cogen en tallas pequeñas. Si eres delgada, demasiado delgada te faltan curvas. Te tachan de gorda o de “anoréxica”, no hay término medio: seas como seas vas a acabar odiando tu cuerpo. Y depílate por favor para ser bella, y maquíllate -que no se te olvide- porque tú, al natural, siendo tú, no eres lo suficientemente guapa.

Para los hombres también hay: sé fuerte y masculino, tienes que durar, mantener la erección, ser el responsable del placer, correrte siempre.

Mientras presumimos de defender la diversidad estamos viendo constantemente entradas en las redes, en las revistas, cursos de un día… de cosas como: “pasos para ser unx buenx seductorx”, “cómo alcanzar el orgasmo de X manera” (manera que suele ser la minoritaria y la falo-hetero-céntrica), “cómo hacer perder la cabeza a tu chicx”, “cómo hacer buen sexo oral”, “cómo masturbar y que pierda la cabeza” y un largo etcétera.

Díganme ustedes: ¿Eso no es presuponer que a todxs nos gustan y  nos valen las mismas cosas? ¿eso no es ayudar a que las personas se frustren si no consiguen el orgasmo de X manera o si no consiguen ligar siguiendo esas instrucciones? Nosotrxs, como sujetos sexuados que somos, y por ello únicxs e intransferibles – y no sólo físicamente- si no en nuestros gustos, nuestros deseos, nuestra erótica y la forma de expresar y vivir esta… quizás deberíamos reclamar una buena comunicación – y si tenemos problemas con ella reclamar profesionales que nos ayuden a comunicarnos mejor- en nuestros encuentros eróticos y así poder saber qué quiere cada unx y cómo lo quiere. De esta forma, quizás nos ahorraríamos muchos “trucos para dejar sin aliento”.

A la hora de ligar, ser nosotrxs mismxs y echarle nuestra propia imaginación y soltura puede ser perfecto.

Quizás necesitemos más ayuda de profesionales para entendernos los sujetos sexuados que para “ser el amante ideal en la cama”.

Censúranos éste

Hay un dicho que dice algo así como: “Hoy hace un día maravilloso… verás como llega alguien y lo jode”.

Algo así le pasó a Chrysallis Euskal Herria, pues estando con todo el subidón por la campaña de las marquesinas de buses -que han podido sacar adelante gracias a una donación anónima-, desde Facebook intentaron amargarles el dulce por medio de la vil censura, además yendo en contra de sus propias normas internas:

Normas Comunitarias

Desnudos

A veces, la gente comparte desnudos con un fin determinado, por ejemplo, campañas de concientización o proyectos artísticos.

(…)

También permitimos fotografías de pinturas, esculturas y otras obras de arte donde se muestren figuras desnudas. Las restricciones sobre la exhibición de desnudos y actividades sexuales también se aplican al contenido digital, a menos que dicho contenido se publique con fines educativos, humorísticos o satíricos.

Facebook, sin tanta premura como tuvo para eliminar la foto, contestó que lo sentía mucho, y sin embargo hoy han vuelto a eliminar otra foto y a amenzar con cerrarles la página:

A lo largo de las horas también han cerrado varias cuentas y páginas de quienes han ido difundiendo la noticia.

A la vez, un intento de escupir bilis se le vino en contra al troll de turno en Twitter -ha habido unos pocos más, y no sólo de gente anónima, sino también de representantes de partidos como de profesionales, un horror-. Pero por ahora se le han sacado los colores al odio.

Desde aquí, simplemente, darles nuestro apoyo y animarles a que sigan como hasta ahora y mucho más.

¡Que llenemos el mundo de colores, de miles de colores! (Aingeru Mayor).

La era del vacío

La era del vacío (Lipovetsky, 1983. Citado en Glez-Mediondo, 2014) es una buena forma de nombrar la existencia del ser humano en una sociedad individualizada en donde los lazos afectivos son síntoma de debilidad, de la no entereza de la persona. Donde el capitalismo compra emociones y sentimientos y donde tenerlo todo – el todo material- es el objetivo. Una sociedad donde todo es posible pero es muy poco probable que se dé de esta manera posible (Pérez Álvarez). Una sociedad caracterizada por la INSATISFACCIÓN: continuamente deseas lo que no tienes y estás consumido por el consumo (Pérez Álvarez). Una sociedad, como cita Bruckner en 1996, como resultado de una lógica individualista y esencialmente hedonista en donde lx ciudadanx se aleja de sus necesidades básicas y actúa motivado por la satisfacción de sus deseos más inmediatos y la evitación de cualquier sufrimiento.

La postmodernidad líquida exige una vida peligrosa encerrados en una egolatría carente de afectos, imponiendo un ideal de individuo que flota por oficios sucesivos, amores inestables y búsquedas sucesivas del provecho afectivo o financiero (Rendueles, 2007. Citado en Glez-Mediondo, 2014).

El sujeto ideal postmoderno queda reducido a un yo fragmentado en una sucesión de “yoes adaptativos a cada situación: idiotas morales siempre obedientes a lo real por incapacidad de mantener un juicio interno que les pueda producir dolor” (Rendueles, 2007). Ser feliz en el nuevo marco social implica la fragmentación de las vidas, exige a los individuos que sean flexibles, que estén dispuestos a cambiar de tácticas, a abandonar compromisos y lealtades; adaptándose a las exigencias del mercado mundializado para sobrellevar la precarización de la existencia y llevar una vida líquida (Bauman, 2007). Frente a la vida moderna que suponía el desarrollo individual en el marco de unos grupos naturales – familia, compañerxs de trabajo y militancias políticas o religiosas – que la estabilizaban y dotaban de seguridad y argumentos (Rendueles, 2007).

Si algo o alguien frustra mis proyectos de felicidad, si me veo obligadx a atravesar momentos difíciles o nudos vitales, o si cualquiera se interpone en mi camino ya no puedo llegar al ideal de felicidad y plenitud que me están vendiendo y, por lo tanto, mi vida ya no es una vida feliz.” Las sociedades están organizadas para que los individuos no tengan problemas, y si los tienen que los tengan como ellas mandan”(Pérez Álvarez).

Para escapar de los modelos tradicionalistas – en los que  las relaciones son sempiternas, y donde aquello que se sale de lo heteronormativo y, en general, aquello que se sale de la norma, de lo que creemos que debe ser, está mal, es un problema o un “trastorno” o, incluso, un delito -tomando estos modelos como verdad absoluta, sin tener en cuenta la interpretación y demás aspectos que relativizan las verdades-. Para combatir esta rigidez, se pasa – y se obliga a quien no quiere- a “el todo líquido”, en donde nada dura y nada tiene una estructura sólida.

Edad avanzada y relaciones eróticas

Cuando nos vamos haciendo viejxs está muy mal visto tener relaciones eróticas, masturbarse etc. Esta dimensión es negada a personas mayores, que no pueden disfrutar como lo hace cualquier otra persona. Aunque es verdad que la mentalidad va cambiando poco a poco, aún queda mucho por hacer.

No se pueden negar una serie de cambios corporales y fisiológicos con el paso de la edad, pero ello no impide que se pueda seguir disfrutando de las relaciones eróticas.

Algunos de los cambios que se producen en mujeres y hombres con pene son: la fase de excitación tiende a exigir más tiempo, al igual que la erección. Esta posiblemente no sea de igual dureza que cuando se era joven. La fase de resolución (desde que ocurre la eyaculación hasta que el pene vuelve a su tamaño habitual) suele ser más breve, y acostumbran a tener una fase refractaria más larga. La eyaculación puede ser menos imperiosa y con menos líquido seminal…(estos son solo algunos de los cambios que se pueden producir)

Por otro lado, lxs hombres y mujeres con vagina pueden tener los siguientes cambios con la edad:  puede pasar que se necesite más tiempo para la lubricación vaginal y se lubrica en menos cantidad, dando lugar a la sequedad. Las paredes de la vagina se vuelven más delgadas y menos elásticas, el clítoris puede disminuir de tamaño pero ello no indica que la estimulación sea menor…

Que haya cambios con la edad no significa que ya no se pueda disfrutar y vivir(se) como uno desea. En el caso de la sequedad, por ejemplo, un lubricante lo soluciona. Los hombres y mujeres con pene tienen unos procesos más lentos con respecto a cuando eran jóvenes y esto puede favorecer enormemente las relaciones eróticas, ya que la sexualidad del hombre o mujer con pene joven es rápida, urgente; la de la mujer y hombre con vagina se asocia a una sexualidad más lenta. Hay menor preocupación por embarazos no deseados  y un largo etc. de pros que tiene la sexualidad y su expresión en personas mayores.

Hay que disfrutar de las relaciones eróticas a cualquier edad si se quiere y vivir(se) como uno desea. Los cambios no significan más que un modo diferente de disfrutar, de hacer las cosas o de vivir(se), no necesariamente tiene que ser peor.